miércoles, 2 de marzo de 2011

VIERNES SANTO


VIERNES SANTO
El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del catolicismo. Este día se conmemora la Muerte de Jesús de Nazaret.
La Semana Santa llega a uno de sus días más trascendentales, en el que son numerosas las manifestaciones tradicionales de devoción popular por parte de los católicos.
En muchos lugares se conmemora el Viernes Santo con el rezo del Vía crucis.


¿Qué se conmemora el Viernes Santo?

Volvemos a vivir con Jesús su Pasión: la aprehensión, interrogatorios, flagelación, coronación de espinas y la crucifixión.

Este día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: su aprehensión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión.

En aquel entonces, la crucifixión era la ejecución más cruel y degradante que se conocía. Un ciudadano romano no podía ser crucificado. La muerte sobrevenía después de una larga agonía.

Jesús en la cruz, con un sufrimiento físico y moral muy grande, fue capaz de perdonar a los que lo ofendieron.


Las “siete palabras" de Jesús son el testamento que nos deja al morir y emprender su partida al Padre:
• Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
• En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
• Mujer ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre.
• Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
• ¡Tengo sed!
• Todo está cumplido.
• Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

Desde la cruz, Jesús nos termina de dar su mensaje de amor y salvación dejándonos a su Madre y enseñándonos a perseverar hasta el final. El sacrificio de la cruz se vuelve a vivir en cada Eucaristía, por medio de ella, Jesús sigue vivo y permanece con nosotros.

El Viernes Santo lo conmemoramos con un Via Crucis solemne y con la ceremonia de la Celebración de la Pasión del Señor en la que se hace la adoración de la cruz.

El Triduo pascual: 

Se llama triduo pascual a los tres días formados por viernes, sábado y domingo.

Por la mañana del viernes de la Semana Santa, se realizó el juicio de Cristo.

Los jefes del pueblo lo presentaron a Pilato, y éste, después de mandarlo azotar, lo condenó a morir crucificado.

Después de caminar por la “Calle de la amargura”, Jesús salió de la Ciudad y llegó hasta el monte llamado Gólgota, Gabattá, Monte de la Calavera o Calvario, llamado así por ser lugar de suplicio.

Jesús fue crucificado hacia las 12 del día y permaneció en el suplicio hasta las 3 de la tarde, hora en que murió.

José de Arimatea hizo los trámites para obtener el permiso de bajar el cuerpo de Jesús. Con la ayuda de Nicodemo, el apóstol San Juan y algunas otras personas cercanas condujeron al sepulcro, un poco antes del atardecer, el cuerpo de Cristo.

Según las normas judías de la Pascua, estaba prohibido “trabajar” el viernes cuando el sol se ocultaba y daba inicio el sábado, día santo para los judíos.

Por esta razón las santas mujeres (María la madre de Cristo, María la de Cleofás, María Magdalena y las otras mujeres que les acompañaban) no tuvieron tiempo para embalsamar el cuerpo de Jesús.

Tuvieron que esperar hasta las primeras horas del domingo para regresar con los bálsamos de mirra al sepulcro.



Viernes Santo en la Pasión del Señor. Película El hombre que hacia milagros.

http://www.youtube.com/watch?v=cRh74n_JNis&playnext=1&list=PL6D8BF27B5453F0AF

Juicio y crucifixión (dibujos animados). 

JUEVES SANTO


JUEVES SANTO
El Jueves Santo, se celebra el jueves anterior al Domingo de Resurrección, en el transcurso de la Semana Santa cristiana. Es el primer día del Triduo Pascual.
En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Jesús, y del Sacerdocio.

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a judas 1scariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo:

- «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»

Jesús le replicó:

- «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»


Pedro le dijo:

- «No me lavarás los pies jamás.»

Jesús le contestó:

- «Si no te lavo , no tienes nada que ver conmigo.»

Simón Pedro le dijo:

- «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»

Jesús le dijo:

- «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»

Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.»

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:

- «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»





El lavatorio de pies



La ultima cena 1 de 5


La ultima cena 2 de 5



La ultima cena 3 de 5


La ultima cena 4 de 5



La ultima cena 5 de 5




DOMINGO DE RAMOS


DOMINGO DE RAMOS
Para los Cristianos Católicos, el Domingo de Ramos es el primer día de la Semana Santa, período en que conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Se inicia rememorando la Entrada de Jesús en Jerusalén.
De acuerdo a los Evangelios la Entrada a Jerusalén describe el momento en que Jesús de Nazaret entró triunfalmente a Jerusalén, en medio de una multitud que lo aclamaba como el Hijo de Dios. El Domingo de Ramos conmemora este hecho. La narración de la entrada a Jerusalén está escrita en el Nuevo Testamento, de la Biblia, siendo mencionada por todos los evangelios canónicos: (Evangelio de Mateo capítulo 21, 1-9; Evangelio de Marcos capítulo 11, 1-10; Evangelio de Lucas, capítulo 19, 28-40; Evangelio de Juan, capítulo 12, 12-19)
Antes de entrar a Jerusalén, Jesús se detuvo en Betania y Betfagé, y el Evangelio de Juan añade que cenó con Lázaro y sus hermanas María y Marta. Ahí, se describe que Jesús envió a dos discípulos (no mencionados) a la aldea cercana, con órdenes de recuperar un borrico que había sido atado, pero nunca montado y dijo si os preguntan, decid que el Señor necesita el borrico, y que les será devuelto luego
Los Evangelios describen cómo Jesús entró a Jerusalén y cómo la gente alfombraba su camino y también cómo dejaba a un lado pequeñas ramas de árbol. La gente también cantaba una parte del Libro de los Salmos, específicamente los versículos 25-26 del capítulo 118. ...Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Bendito es el enviado del Reino de Nuestro Padre David...

"Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce" (Mateo 21, 1-11).

SEMANA SANTA


SEMANA SANTA
La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de los cristianos.
Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección.
La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que culmina en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.
Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.
Los días más importantes de la Semana Santa son los formados por el llamado Triduo Pascual: La introducción al Triduo el Jueves Santo y los días Viernes Santo, en el que se conmemora la muerte de Cristo; Sábado Santo, en el que se conmemora a Cristo en el sepulcro, y el Domingo de Pascua de la Resurrección.


EL MIERCOLES DE CENIZA


EL MIERCOLES DE CENIZA
El miércoles de Ceniza es el primer día de la Cuaresma en los calendarios litúrgicos católico.
Se celebra cuarenta días antes del inicio de Semana Santa, es decir, del Domingo de Ramos.
Este día cae en diferentes fechas año a año, de acuerdo a la fecha móvil de Pascua. Puede acontecer entre el 4 de febrero y el 10 de marzo.
Este día, que es para los católicos día de ayuno y abstinencia, igual que el Viernes Santo, se realiza la imposición de la ceniza a los fieles que asisten a misa.
Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.
En el rito católico la imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza.
Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras:
   1. Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida (Gén. 3:19)
   2. Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás (Mc. 1:15)
   3. Arrepiéntete y cree en el Evangelio (Mc. 1:15)
Es costumbre dejar no lavar la ceniza hasta que esta desaparezca por sí misma.
La imposición de las cenizas, de acuerdo al rito, recuerda que la vida en la tierra es pasajera y que la vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el miércoles de Ceniza y es para los católicos un tiempo de oración, penitencia y ayuno. 


LA CUARESMA




LA CAURESMA
La cuaresma (latín: quadragésima, «Cuadragésimo día (antes de la pascua)» es el periodo del tiempo litúrgico (calendario cristiano) destinado por la iglesia Católica para la preparación de la fiesta de Pascua.
La cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo.
Vendrían a ser 40 días de preparación para la Pascua.
La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza entre otras cosas, el retiro de Jesús 40 días en el desierto previo a su ministerio y el retiro de 40 años de Moisés en el desierto. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
A lo largo de este tiempo, los fieles católicos están llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión.
 La Cuaresma tiene cinco (5) domingos más el Domingo de la Pasión (seis en total), en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón, son dominantes.

No es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido.
Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico.
Por eso, en la Misa católica no se canta el “Gloria” al final del acto penitencial (excepto el Jueves Santo en la misa de la Cena del Señor), ni el “Aleluya” antes del Evangelio.
El color litúrgico asociado a este periodo es el morado que significa discreción, penitencia y dolor.

Cada años Dios te ofrece la Cauresma como un tiempo especial para tres propositos:
1. Arrepentirte de tus pecados.
2. Hacer penitencia.
3. Convertirse.


1) ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS:
- Es tiempo de pensar:
¿Qué pecados he cometido?
- Que de verdad te duela haber ofendido a Dios que ha sido tan bueno contigo.
Es tiempo de arrepentirse y pedir perdón.
- Si tus faltas son pequeñas, basta con que tú solo le pidas perdón a Dios y le digas que vas a luchar duro para no volverlo a hacer.
- Si tus faltas son graves, debes hacer una CONFESION; busca al Sacerdote, él es quien puede darte el perdón de Dios.
- Recuerda que Dios te ama muchísimo y que siempre te perdona.
2) HACER PENITENCIA:
- Si de verdad te duele haber ofendido a Dios, puedes REPARAR tus faltas, puedes purificar tu alma haciendo sacrificios.
¿Qué es hacer un sacrificio?
Es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuesten trabajo, como por ejemplo: no comer algo que querías, ayudar a otro en su trabajo, ser amable con el que te cae gordo, etc. Cada uno escoge lo que más le cueste.
En estos días de cuaresma piensa cada mañana:
¿Qué sacrificio voy a ofrecer hoy a Dios?
3) CONVERTIRTE:
Convertirte es cambiar. Dejar de una vez por todas lo malo y buscar ser mejor.
¡Si quieres cambiar, ahora es cuando!
Para cambiar de verdad, es muy importante que hagas buenos propósitos, que pienses cuales cosas concretas quieres cambiar y luego, cada noche, revises si cumpliste, verás como vas mejorando.
Reza mucho... pídele a Dios su ayuda para cambiar. ¡ Con la ayuda de Dios, puedes lograr cualquier cosa !


domingo, 16 de enero de 2011

Estudiar con esquemas

¡Hola clase!

Como ya os comenté, en los próximos exámenes vais a responder preguntas de desarrollo. Eso significa que tendréis que saber explicar y redactar correctamente todo lo aprendido sobre alguno de los aspectos estudiados en clase. Para responder bien a estas cuestiones es muy importante que aprendáis cómo estudiarlas.
La mejor forma de estudiar para las preguntas de desarrollo es hacer un esquema. 

A continuación podéis ver un esquema que os he preparado para estudiar el apartado "La circulación y el aparato circulatorio" que podéis encontrar en la página 60 de vuestro libro.

¿Os atrevéis a completarlo? Añade la información que crees que falta.

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